Es la destrucción de la vida de las personas. Es la desestabilización de la sociedad civil.

Como continuación del pasado artículo: Destrucción de la sociedad civil, depresión económica diseñada, golpe de Estado global y el «gran reinicio». Solo el tiempo podrá precisar la magnitud del impacto y las consecuencias de la esperpéntica e histórica derrota en Afganistán para los Estados Unidos y, sobre todo, para el resto del planeta, pero de lo que podemos estar seguros es que nada bueno acontecerá, pues Estados Unidos será capaz de cualquier maniobra con tal de seguir controlando el planeta.

Por lo que se podría decir que en nuevo enfoque global del NOM empieza desde la derrota y vergonzosa huida de USA en Afganistán, y como ya exponía en el artículo anterior tendría dos frentes las guerras localizadas y el COVID-19.

Europa, el principal apoyo norteamericano en el mundo y pieza fundamental en el tablero euroasiático, ha vuelto a mostrar públicamente su decepción con la política exterior de Estados Unidos. Las imágenes de Kabul, del desastre afgano, aunque teatralizadas por los medios de comunicación y convenientemente desenfocadas, no resultan plato de buen gusto. No tanto por lo que acontezca en Afganistán, lo que en el fondo a Europa no le importa gran cosa, sino porque, como ya aprendió tras Irak y Siria, las consecuencias humanitarias de esa cada vez más numerosa riada de refugiados y desplazados, por encima de los setenta millones, impactará de lleno en el Viejo Continente.

Así pues, los norteamericanos saben que su estatus de potencial global depende en exclusiva de su dominio sobre Europa –y de América Latina–, una región cada vez más cabreada en la que deberá trabajar con gran esfuerzo en los siguientes años para recuperar la confianza. Ello, que Europa sea la clave del estatus planetario de Estados Unidos, no debe hacernos olvidar que en los últimos veinte años Estados Unidos es cada año menos dominador y sus fisuras se muestran cada vez más profundas, hirientes y visibles.

Dan Collins, considera que en los próximos 50 a 100 años serán de dominio chino. «China se ha convertido en el gigante de la economía mundial y, además, desde todos los puntos de vista, porque antes se podía decir que solo se dedicaba a fabricar cosas, pero es que el 75 % de las patentes sobre inteligencia artificial de la última década son chinas. También es líder en computación cuántica, en pagos móviles, en comercio electrónico, etc.».

Mientras China sigue extiendo su dominio en lo económico, no duda en mover sus fichas políticas: a través de Rusia –en esta nueva era, Putin es un peón de Pekín- arma a los enemigos de occidente, reconoce a los Talibán en Afganistán y alimenta a sus tradicionales aliados, de Cuba a Corea del Norte pasando por África y Asia Central. Así lo ha denunciado recientemente la propia Revista de Defensa española. Pero, ¿estamos dispuestos a hacer algo para evitarlo?

Se puede decir más alto pero difícilmente más claro. El “auge militar” y la “expansión nuclear” de China, así como la “política agresiva” de Rusia, son las “principales amenazas” frente a las democracias occidentales. Esas son las consideraciones que el Ministerio de Defensa recoge en su Revista Española de Defensa, publicación oficial del departamento que dirige Margarita Robles, en el editorial incluido en su último número. Definiciones sin ambages para abordar el futuro geoestratégico de la OTAN y la cumbre que la Alianza celebrará en Madrid en 2022.

Kamala Harris a la reconquista del sudeste asiático. La vicepresidenta de Estados Unidos ha llevado a cabo una gira por los países de la región para cerrar acuerdos y reforzar las alianzas de Washington. Un viaje que ha estado acompañado por el eco de la amenaza que China supone a los intereses de la Casa Blanca.

Las guerras ya no le son rentables para USA si pensamos en los verdaderos objetivos norteamericanos en Afganistán, e Irak, porque difícilmente puede ser desligados, ya que forman parte de la misma operación, la mayoría de los mismos se han cumplido: la industria militar obtuvo milmillonarios beneficios; Irak y Afganistán se han convertido en dos países inestables en las proximidades de China, Rusia e Irán –incluso Pakistán–; y ambos países se han abandonado cuando el coste ha superado al beneficio.

Prefacio COVID-19: La campaña del miedo ha servido como instrumento de desinformación. Las mentiras de los medios sostuvieron la imagen de un virus asesino que inicialmente contribuyó a desestabilizar el comercio entre Estados Unidos y China e interrumpir los viajes aéreos. Y luego, en febrero, «V- el virus» (que por cierto es similar a la gripe estacional) fue considerado responsable de desencadenar la crisis financiera más grave de la historia mundial.

Y luego, el 11 de marzo de 2020, se impuso un bloqueo a 193 estados miembros de las Naciones Unidas, lo que llevó al «cierre» de las economías nacionales en todo el mundo. A partir de octubre de 2020, se anunció una «segunda ola». «La pandemia no ha terminado», y seguimos ya se anuncia una tercera vacuna masiva.

La campaña del miedo prevalece. Y ahora se hace creer a la gente que la vacuna contra el coronavirus patrocinada por sus gobiernos es la «solución». Y esa «normalidad» se restablecerá una vez que toda la población del planeta haya sido vacunada.

La vacuna contra el SARS-CoV-2. ¿Cómo es que una vacuna para el virus SARS-CoV-2, que en condiciones normales tardaría años en desarrollarse, se lanzó rápidamente a principios de noviembre de 2020?. La vacuna de ARNm anunciada por Pfizer se basa en una tecnología experimental de ARNm de edición de genes que tiene relación con el genoma humano. ¿Se realizaron las pruebas de laboratorio estándar en animales con ratones o hurones? ¿O Pfizer «fue directamente a los «conejillos de indias» humanos? Las pruebas en humanos comenzaron a finales de julio y principios de agosto. «Tres meses es inaudito para probar una nueva vacuna. Varios años es la norma».

«¡Es hora de que todos salgan de este trance negativo, de esta histeria colectiva, porque el hambre, la pobreza, el desempleo masivo matarán y destruirán la vida demás personas que elSARS-CoV-2! » (Dr. Pascal Sacré)

«Estoy viendo pacientes que tienen erupciones faciales, infecciones fúngicas, infecciones bacterianas…. En febrero y marzo nos dijeron que no lleváramos mascarillas. ¿Qué cambió? La ciencia no cambió. La política sí. Se trata de cumplimiento. No se trata de ciencia… (Dr. James Meehan). «Estamos siendo encerrados por una tasa de mortalidad por infección de menos del 0.2%»(Dr. Richard Schabas)

En palabras de Diana Johnstone, es «El pretexto global». Una «asociación público-privada» no elegida bajo los auspicios del Foro Económico Mundial (WEF), ha venido al rescate de los 7.800 millones de personas del planeta Tierra. El cierre de la economía global se presenta como un medio para «matar el virus».

Las inyecciones de COVID son armas de guerra, desplegadas para el dominio total sobre las personas, así lo declara un no cualquiera si no el mismísimo, ex vicepresidente de Pfizer.

Las «vacunas contra el Covid-19» ni siquiera funcionan como una vacuna biológica tradicional y no pueden considerarse una vacuna. Este proyecto no ha sido sometido a un proceso tradicional de aprobación de la FDA y ha sido presionado por el fraude y la coerción. El Dr. Anthony Fauci y los Institutos Nacionales de Salud han mentido repetidamente sobre este experimento de virus de laboratorio y actualmente están presionando a los gobiernos y las empresas para que exijan la replicación de las proteínas espiga; por lo que este no es un proceso transparente, ni es una aspiración ética. Cuando este brebaje se fuerza en la población de las maneras más convincentes imaginables, no puede considerarse «medicina preventiva» en absoluto. Según el ex científico jefe de Pfizer, el Dr. Michael Yeadon, las inyecciones de COVID y sus interminables refuerzos son «armas de despoblación», diseñadas para esclavizar y matar personas, escribe Naturalnews.com.

Suena absurdo. Cerrar la economía real del planeta Tierra no es la «solución» sino más bien la «causa» de un proceso diabólico de desestabilización y empobrecimiento mundial. La economía nacional combinada con las instituciones políticas, sociales y culturales es la base para la «reproducción de la vida real»: ingresos, empleo, producción, comercio, infraestructura, servicios sociales. Desestabilizar la economía del planeta Tierra no puede constituir una «solución» para combatir el virus. Pero esa es la «solución» impuesta en la que quieren que creamos. Y eso es lo que están haciendo.

Es la destrucción de la vida de las personas. Es la desestabilización de la sociedad civil. Las mentiras son sostenidas por una campaña masiva de desinformación mediática. 24/7, incesantes y repetitivas «alertas covid» en el transcurso de los últimos 16 meses. Es un proceso de ingeniería social.

Lo que quieren es subir los números para justificar el confinamiento. Las estadísticas de muertes por Covid son «fabricadas». Y ahora hay una llamada «Segunda Ola», seguida de una «Tercera Ola». Millones de pruebas positivas de covid ahora se están tabulando.

¿Qué impacto tendrá la expansión global del coronavirus en los conflictos que están teniendo lugar alrededor del mundo? Sea con ceses temporales de hostilidades para prestar ayuda humanitaria o con la suavización de las sanciones internacionales a cambio de pasos políticos de distensión, esta pandemia está abriendo nuevos e inesperados escenarios para la guerra y la paz. Los conflictos de Afganistán, Libia y Venezuela ya están viéndose afectados y, de un modo u otro siendo transformados.

DOSSIER DE LA VACUNA CONTRA LA COVID-19

Seguirá.

Un comentario

Los comentarios están cerrados.